EL SUFRIMIENTO DEL INFIERNO: Los textos bíblicos insisten mucho sobre la ignominia, el tormento, el llanto, el crujir de dientes, la tribulación, la angustia, el sufrimiento que padecen los réprobos (Luc. 16:23-24; Mat. 13:42; Rom. 2:8-9) Y el apóstol Juan añade: “Y el humo de su tormento, sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo ni de día ni de noche, y serán atormentados día y noche, por los siglos de los siglos. (Ap. 14:10-11; 20:10); por otra parte, el Señor no habrá de hacer nada por atormentar a los que no quisieron su salvación, a excepción de alejarlos de Sí. (Mat. 25:41) El tormento es eterno, después de la resurrección de los cuerpos. Es evidente que las penas del alma serán espirituales; pero, no es menos cierto que los impíos resucitados recibirán un castigo que, adecuado a su medida de responsabilidad, recaerá sobre la plenitud de su ser. (Mar. 10:28)
En Apocalipsis se afirma que el tormento se prolongará, por los siglos de los siglos. (14:11; 19:3; 20:10.) Podemos seguir escribiendo sobre éste tema, folios y más folios, con sus citas bíblicas; pero creemos que con lo expuesto ya es suficiente. Así que, hermanos y amigos, no volváis a dar la mínima importancia a los comentarios de las más altas jerarquías de la Iglesia Romana.
Yo recomendaría a todo buen cristiano, que cuando hable, ó escriba, que siempre se afirme en las escrituras, que casi todos tenemos a nuestro alcance, y que se olviden de los que dicen Pedro ó Juan, por muy altos que sean sus títulos, que ellos mismos se conceden. Tener siempre muy presente que Jesús dijo: ¡Nadie llega al Padre si no es por Mí! También dijo: No llamar Padre a nadie en la tierra. Tenemos un solo Padre que está en los cielos.
O B S E R V A C I O N E S
¿Estamos realmente convertidos al Señor? ¿Nuestra conducta, como cristianos, estará en perfecta armonía con los mandatos de nuestro Señor Jesús, expuestos con toda claridad en las escrituras? Lamentablemente, nuestros comportamientos reflejan todo lo contrario de lo que el Señor nos demanda. Naturalmente que me refiero a todos los “creyentes” de la religión que sea. Las religiones, todas, sin excluir a una, son el mayor enemigo que hoy tiene el Señor, en un porcentaje muy alto. ¡Que grandioso sería que desaparecieran “todas las religiones” que existen en el mundo, y quedarnos solamente con CRISTO! (Padre, Hijo, y Espíritu Santo.)Satanás tiene poder.
Para ser un buen cristiano,
hay que entregarse a Jesús,
que perdona al más pagano,
por dar su sangre en la Cruz.
Los santos que se fabrican,
y se pintan como estampas,
y los hombres que se implican,
todos caen en sus trampas.
Se nombran santos a dedo,
con suma facilidad,
y Cristo queda olvidado,
siendo el solo, la Verdad.
Los hombres somos muy necios,
y amantes de los honores;
pero sin las escrituras,
nos llenamos de rencores.
Satanás tiene poder.
Es Príncipe de éste mundo.
Jamás le hay que obedecer,
para escapar de lo inmundo.
El clero, con Satanás,
nos trajo la Inquisición,
más de cuatrocientos años,
de crímenes y terror.
Los mártires que murieron,
quemados en las hogueras,
están todos en el Cielo;
porque la fe, fue sincera.
Entre los miles de mártires,
había monjas y curas,
y están todos en la Gloria.
¡Ya no viven más a obscuras!
Cecilio García Fernández
San Martín de Podes
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