lunes, 19 de julio de 2010

AMEMOS

Un corazón generoso
se desvive por amar;
e incluso, hasta en reposo,
jamás nos puede olvidar.

Hay corazones tan nobles,
con entrega persistente,
que dan la vida por pobres,
y jamás son exigentes.

Son corazones rendidos,
sin ninguna condición.
Corazones afligidos,
corazones del amor.

Cristo dona corazones,
y paga con abundancia.
Cristo siempre con razones,
pero jamás con jactancia.

¡Quién Le pudiera imitar!
¡Quién Le pudiera seguir!
¡Es digno de resalta!
¡Por él podemos morir!

Él nos da la salvación,
solo por creer en él,
también por arrepentirse,
de tu pasado tan cruel

Luego tienes que seguirle.
Él nos marca su camino,
por medio de su palabra,
de su pan, y de su vino.

El pan, es su cuerpo Santo,
y el vino, Sangre bendita.
y su Cruz, la salvación.
Si no te entregas, ¡medita !

No adores a tus tesoros,
sean joyas ó dinero,
ni quieras ser “poderoso”.
Tu procura ser sincero.

Cristo, es todo poder;
pero no tiene egoísmo.
Jesús, es todo humildad,
y nos libró del abismo.


Un corazón generoso
se desvive por amar;
e incluso, hasta en reposo,
jamás nos puede olvidar.

Hay corazones tan nobles,
con entrega persistente,
que dan la vida por pobres,
y jamás son exigentes.

Son corazones rendidos,
sin ninguna condición.
Corazones afligidos,
corazones del amor.

Cristo dona corazones,
y paga con abundancia.
Cristo siempre con razones,
pero jamás con jactancia.

¡Quién Le pudiera imitar!
¡Quién Le pudiera seguir!
¡Es digno de resalta!
¡Por él podemos morir!

Él nos da la salvación,
solo por creer en él,
también por arrepentirse,
de tu pasado tan cruel

Luego tienes que seguirle.
Él nos marca su camino,
por medio de su palabra,
de su pan, y de su vino.

El pan, es su cuerpo Santo,
y el vino, Sangre bendita.
y su Cruz, la salvación.
Si no te entregas, ¡medita !

No adores a tus tesoros,
sean joyas ó dinero,
ni quieras ser “poderoso”.
Tu procura ser sincero.

Cristo, es todo poder;
pero no tiene egoísmo.
Jesús, es todo humildad,
y nos libró del abismo.


Un corazón generoso
se desvive por amar;
e incluso, hasta en reposo,
jamás nos puede olvidar.

Hay corazones tan nobles,
con entrega persistente,
que dan la vida por pobres,
y jamás son exigentes.

Son corazones rendidos,
sin ninguna condición.
Corazones afligidos,
corazones del amor.

Cristo dona corazones,
y paga con abundancia.
Cristo siempre con razones,
pero jamás con jactancia.

¡Quién Le pudiera imitar!
¡Quién Le pudiera seguir!
¡Es digno de resalta!
¡Por él podemos morir!

Él nos da la salvación,
solo por creer en él,
también por arrepentirse,
de tu pasado tan cruel

Luego tienes que seguirle.
Él nos marca su camino,
por medio de su palabra,
de su pan, y de su vino.

El pan, es su cuerpo Santo,
y el vino, Sangre bendita.
y su Cruz, la salvación.
Si no te entregas, ¡medita !

No adores a tus tesoros,
sean joyas ó dinero,
ni quieras ser “poderoso”.
Tu procura ser sincero.

Cristo, es todo poder;
pero no tiene egoísmo.
Jesús, es todo humildad,
y nos libró del abismo.


Un corazón generoso
se desvive por amar;
e incluso, hasta en reposo,
jamás nos puede olvidar.

Hay corazones tan nobles,
con entrega persistente,
que dan la vida por pobres,
y jamás son exigentes.

Son corazones rendidos,
sin ninguna condición.
Corazones afligidos,
corazones del amor.

Cristo dona corazones,
y paga con abundancia.
Cristo siempre con razones,
pero jamás con jactancia.

¡Quién Le pudiera imitar!
¡Quién Le pudiera seguir!
¡Es digno de resalta!
¡Por él podemos morir!

Él nos da la salvación,
solo por creer en él,
también por arrepentirse,
de tu pasado tan cruel

Luego tienes que seguirle.
Él nos marca su camino,
por medio de su palabra,
de su pan, y de su vino.

El pan, es su cuerpo Santo,
y el vino, Sangre bendita.
y su Cruz, la salvación.
Si no te entregas, ¡medita !

No adores a tus tesoros,
sean joyas ó dinero,
ni quieras ser “poderoso”.
Tu procura ser sincero.

Cristo, es todo poder;
pero no tiene egoísmo.
Jesús, es todo humildad,
y nos libró del abismo.




Un corazón generoso
se desvive por amar;
e incluso, hasta en reposo,
jamás nos puede olvidar.

Hay corazones tan nobles,
con entrega persistente,
que dan la vida por pobres,
y jamás son exigentes.

Son corazones rendidos,
sin ninguna condición.
Corazones afligidos,
corazones del amor.

Cristo dona corazones,
y paga con abundancia.
Cristo siempre con razones,
pero jamás con jactancia.

¡Quién Le pudiera imitar!
¡Quién Le pudiera seguir!
¡Es digno de resalta!
¡Por él podemos morir!

Él nos da la salvación,
solo por creer en él,
también por arrepentirse,
de tu pasado tan cruel

Luego tienes que seguirle.
Él nos marca su camino,
por medio de su palabra,
de su pan, y de su vino.

El pan, es su cuerpo Santo,
y el vino, Sangre bendita.
y su Cruz, la salvación.
Si no te entregas, ¡medita !

No adores a tus tesoros,
sean joyas ó dinero,
ni quieras ser “poderoso”.
Tu procura ser sincero.

Cristo, es todo poder;
pero no tiene egoísmo.
Jesús, es todo humildad,
y nos libró del abismo.

Un corazón generoso
se desvive por amar;
e incluso, hasta en reposo,
jamás nos puede olvidar.

Hay corazones tan nobles,
con entrega persistente,
que dan la vida por pobres,
y jamás son exigentes.

Son corazones rendidos,
sin ninguna condición.
Corazones afligidos,
corazones del amor.

Cristo dona corazones,
y paga con abundancia.
Cristo siempre con razones,
pero jamás con jactancia.

¡Quién Le pudiera imitar!
¡Quién Le pudiera seguir!
¡Es digno de resalta!
¡Por él podemos morir!

Él nos da la salvación,
solo por creer en él,
también por arrepentirse,
de tu pasado tan cruel

Luego tienes que seguirle.
Él nos marca su camino,
por medio de su palabra,
de su pan, y de su vino.

El pan, es su cuerpo Santo,
y el vino, Sangre bendita.
y su Cruz, la salvación.
Si no te entregas, ¡medita !

No adores a tus tesoros,
sean joyas ó dinero,
ni quieras ser “poderoso”.
Tu procura ser sincero.

Cristo, es todo poder;
pero no tiene egoísmo.
Jesús, es todo humildad,
y nos libró del abismo.


Un corazón generoso
se desvive por amar;
e incluso, hasta en reposo,
jamás nos puede olvidar.

Hay corazones tan nobles,
con entrega persistente,
que dan la vida por pobres,
y jamás son exigentes.

Son corazones rendidos,
sin ninguna condición.
Corazones afligidos,
corazones del amor.

Cristo dona corazones,
y paga con abundancia.
Cristo siempre con razones,
pero jamás con jactancia.

¡Quién Le pudiera imitar!
¡Quién Le pudiera seguir!
¡Es digno de resalta!
¡Por él podemos morir!

Él nos da la salvación,
solo por creer en él,
también por arrepentirse,
de tu pasado tan cruel

Luego tienes que seguirle.
Él nos marca su camino,
por medio de su palabra,
de su pan, y de su vino.

El pan, es su cuerpo Santo,
y el vino, Sangre bendita.
y su Cruz, la salvación.
Si no te entregas, ¡medita !

No adores a tus tesoros,
sean joyas ó dinero,
ni quieras ser “poderoso”.
Tu procura ser sincero.

Cristo, es todo poder;
pero no tiene egoísmo.
Jesús, es todo humildad,
y nos libró del abismo.


Él es nuestro intermediario;
porque él, todo es Verdad.
Esto nos dice la Biblia,
¿Cómo lo vas a negar?

Nadie puede ir al Padre,
sino es por nuestro Jesús;
pero hay que entregarse a él,
incluso cargar su Cruz.

¿Los otros? ¿Los pecadores?
¿Los que usurpan Su poder?
Mira: ¡por Dios no los nombres!,
porque te puedes perder.

Tú no mires para un hombre,
aunque esté bien situado.
Si pasa cerca de ti,
tú mira para otro lado.

Cuando hablamos de algún tema,
si no les das la razón,
te dicen: ¡ Es anatema!
y no existe otra razón.

Cristo murió en una cruz,
sufriendo en carne y en alma.
Murió por mi esclavitud.
¿Cómo voy a tener calma?

Desnudo y abandonado,
como si fuera un tirano,
le clavaron en la cruz;
y nadie le echó una mano.

Fue despreciado por todos,
lo mismo que un criminal.
Y ahora vienen “los sabios”
a recoger Su caudal.

Ya tengo ganas ,Señor
que vuelvas con tú justicia.
¡Vendrás, con todo el honor,
a juzgar las “avaricias”!

Gracias Jesús, por tú vida,
maltratado en un madero;
pero me salvó tu herida,
que es para mí lo primero.


Cecilio García Fernández.

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